Al igual que  muchos de ustedes, yo también estuve en la angustia total  viendo los resultados de las pasadas elecciones presidenciales de nuestro país vecino.

Sufrí, al ver como el colorcito rojo de las gráficas  de conteo se iba acercando velozmente a la victoria. También he de confesar que se me salió una lagrimita y quede con un nudo en la garganta, al escuchar el discurso de concesión de la candidata demócrata, Hillary Clinton.  (Si no lo viste,  ingresa aquí).

Además de su porte inquebrantable, de las palabras de aliento a sus seguidores y del empoderamiento a niñas y mujeres, algo que me llamo la atención fue la selección del color en su sombrío traje Ralph Lauren: Gris obscuro con solapas que resaltaban en color MORADO.

Para mí,  más que un atuendo de  “luto” por su derrota, representó  un símbolo poderoso de UNIDAD para Estados Unidos. Un país dividido y quebrantado por la polaridad entre demócratas/republicanos entre  rojo/azul. Fue un llamado de atención de buscar urgentemente la unidad  y tomar acciones en un solo frente en común. Fusionar azul y rojo y trabajar en conjunto.

Un pequeño recordatorio que azul y rojo deben de mezclarse, un símbolo de esperanza, ¿no crees?

Para terminar este pequeño post, querida amiga, te comparto unas palabras de la Sra Clinton hacia las más pequeñas: “ …y a todas las niñas que están viendo esto, nunca duden que son valiosas y poderosas y merecen todas las oportunidades del mundo para perseguir y lograr sus sueños”.

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