A pocos días de que Barack Obama  deje la presidencia  de Estados Unidos a cargo de Donald Trump, me gustaría hablar un poco de su esposa  Michelle Obama ,  su trabajo, su gran estilo y el hueco difícil de llenar que dejará en la Casa Blanca.

Madre de Malia y Sasha, la originaria de Chicago, estudió Sociología y Estudios Afroamericanos en la Universidad de Princeton y se graduó de la  Facultad de Leyes de Harvard. Trabajó  con el bufete de abogados Sidley & Austin  y fue Comisionada Asistente de Planificación y Desarrollo en la Alcaldía de Chicago.

Michelle fue Decana Asociada de Servicios Estudiantiles en  la Universidad de Chicago  y posteriormente Vicepresidenta de Asuntos Externos y Comunitarios del Centro Médico de la misma universidad.

Como Primera Dama, ha inspirado a muchísima gente, primero con el apoyo incondicional a su esposo Barack,  con su gran carisma, su gracia y  sus poderosos discursos,  estando al frente de movimientos por la niñez (específicamente en  contra  de la obesidad infantil y la importancia de realizar ejercicio físico  y en movimientos por la igualdad de género y derechos de la mujer

Además es y seguirá siendo un  icono  no solo por su inteligencia sino también por su porte y estilo;  Durante los últimos 8 años, Michelle ha  sido alabada por vestir con elegancia desde  marcas como H&M  o J.Crew hasta diseñadores  como Carolina Herrera, Ralph Lauren o Narciso Rodríguez, inclusive en estos años ha sido protagonista de varias portadas en la revista Vogue.

Si bien, cuenta con algunos detractores,  por su apoyo al matrimonio igualitario, o simplemente culpable por asociación, (por aquellos que no están de acuerdo con las políticas de su marido),   de algo podemos estar seguros; Michelle Obama ha marcado pauta en la Casa Blanca y  será recordada como una de las mejores Primera Dama de la historia, por ser  una madre trabajadora,  inteligente, carismática, divertida y  segura de si misma a la que admiramos profundamente.

Hasta pronto Michelle.

 

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