Mientras dormías| La intención de las palabras

-“Háblale mientras duerme, dile lo mucho que lo amas y lo importante que es para ti y la familia”-.

Este definitivamente ha sido por mucho uno de los mejor consejos que me han dado en mi etapa de mamá y es que en esa época yo estaba embarazada nuevamente y uno de mis hijos presentaba  cambios de humor y de personalidad tan fuertes que  tenía miedo que esto  empezará a impactar negativamente en su desempeño académico y social y con ello su autoestima, seguridad y confianza.

La idea de susurrarle cosas lindas al oído tenía lógica; Básicamente era aprovechar su propio mundo de sueños, sin temores y sin preocupaciones para   “programar” positivamente al niño para que creyera al despertar en esas palabras;  El comportamiento del pequeño  cambió considerablemente y yo me quede convencida del poder de las palabras, a través de ejercicios de afirmación positiva tanto en ellos como conmigo misma*.

A lo largo de la implementación de la estrategia de afirmaciones positivas  hemos aprendido a estar más enfocados en lograr nuestros objetivos, a buscar mayores posibilidades y a eliminar los pensamientos y patrones negativos que interfieren con ello.

Me considero una mamá en constante aprendizaje, no  soy experta en programación neurolingüística o leyes de atracción o abundancia, pero es sumamente gratificante ver a mis hijos más  agradecidos, seguros de sí mismos, más motivados y comprometidos a lograr o superar obstáculos, entonces,  ¿porqué no ayudarles mientras duermen?

 

*Tengo la vida que deseo,  soy amada, soy agradecida,  soy positiva y optimista, elijo ser feliz y mis posibilidades son infinitas.

 

 

 

 

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Convirtiendo espejos en ventanas

“El propósito entero de la educación es convertir espejos en ventanas” (Sydney J Harris)

Como educadores y padres de familia tenemos la tarea de trabajar en manera integral en formar a través de la #EDUCACIÓN a personas felices, íntegras, productivas y responsables, capaces de ser críticos y valientes.

No queremos formar espejos; en ellos solo se ve un reflejo limitado a lo que hay alrededor de ti, no queremos copias, clones o réplicas, queremos ventanas abiertas a nuevos escenarios y un sinfín de posibilidades.O 

Empoderemos a nuestros maestros, a los que motivan, se esfuerzan y se enorgullecen de abrir mentes.

Felicitemos en su día a estos maestros inspiradores dentro y fuera del aula, aquellos que educan para la vida.

Muchas felicidades

Un día encontré que mis hijos no eran felices…

Un día encontré que  mis hijos no eran felices…

Yo sabía que si quería seguir creciendo o posicióname en mi trabajado, era necesario pasar más horas en la oficina,  lo que significaba pasar menos tiempo en casa y estar ausente de los momentos importantes en la vida de mis niños:  Me perdí  festivales del día de las madres,  asambleas,  juegos de soccer y fiestas infantiles, me  encontraba  en una encrucijada y tomé una decisión:   Tener un  rol protagónico en la educación y crecimiento de mis hijos, ahora mi trabajo más importante es cuidar, formar y amar a estas pequeñas personas que tengo en casa.

Si bien no fue una decisión fácil y como todo tiene su lado bueno y lado malo (ya les contaré), uno de los beneficios que yo he encontrado en esta decisión fue el tener más tiempo para dedicarme a ellos y cumplir con  mi meta de hacer de ellos unos niños felices y sanos.

¿Cómo lograrlo?

Pudiera ver miles de artículos , libros, videos o blogs de cómo hacerlo, pero realmente no contamos con un instructivo de cómo hacerlo; Lo que si estoy segura es que los niños necesitan tiempo y atención por parte de sus padres, ellos se tienen que sentir importantes y amados. Para ello te enlisto una serie de actividades que nos han ayudado a fomentar este comportamiento:

  • Haz de la comida un tiempo de convivencia: Adiós celulares y tabletas. Volvamos a los tiempos de antaño en dónde era en la mesa en dónde salían las mejores conversaciones.
  • Realicen juntos tareas escolares.
  • Practiquen juntos/ Apoyen en algún deporte o pasatiempo
  • Lean juntos. Cuando  sean niños pequeños tu puedes leerles, cuando son grandes compartan e intercambien ideas sobre algún libro.
  • Participen en actividades religiosas como algún apostolado o bien si no son una familia creyente, involúcrense todos juntos en alguna actividad altruista.

En resumen,  sin que olvidemos que las normas y la disciplina existen,  debemos recordar que el tiempo que pasemos en familia, debe ser de calidad, divertido y será –  mi forma de verlo-, una  manera de asegurarnos de desarrollar niños felices y  sanos física y emocionalmente.

 

 

Nota Personal: Esta publicación esta basada en mi opinión y experiencia personal, no soy psicóloga ni tengo la verdad absoluta. Cada familia, cada mamá trabajadora tiene su propia historia, lo que sí es que espero que algún día existan las condiciones necesarias para que  todas podamos estar apoyando en todos los aspectos a nuestros hijos y poder seguir creciendo como profesiostas sin que se nos etiquete. ¿se pide mucho?